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Seat 124
NACIMIENTO
El primer SEAT 124-D vio la luz en la factoría de SEAT de Zona Franca en el año 1968 . Y llego a ser el coche del año en 1969. Este título, otorgado por votación popular, suelen ser concedido con justicia, a pesar de la mayor o menor predisposición de una oportuna campaña publicitaria previa, y si fue elegido era por su bonito de aspecto, amplio, cómodo, bien terminado y potente. Cualidades más que suficientes como para gustar al cliente.
Es un coche, misteriosamente amplio y cómodo por dentro, reducido por fuera y agradable de conducir, con un amplio maletero para equipajes, y una amplísima visibilidad al frente, atrás y a los lados. Resumiendo, el SEAT 124 resulta muy grato, tanto en el interiormente como exteriormente.
El SEAT 124 en principio iba
equipado con un motor muy clásico de cuatro cilindros en línea, verticales, que
totalizaban una cilindrada de 1.197 c.c., y una potencia nada despreciable de 65 CV SAE, o
60 DIN que en aquella época y que para un coche que para en vacío pesaba 855 kilos,
arrojaban una relación peso-potencia muy interesante que superaba a otros coches de
cilindrada y prestaciones similares.
EL VEHICULO
Las principales medidas del SEAT 124 eran:
Batalla:
..... 2,42 metros.
Vías:
......... 1,33 / 1,31 metros (delante / detrás).
Longitud: ... 4,03 metros.
Anchura:
... 1,61 metros.
Altura:
....... 1,41 metros.
Peso
en vacío y en orden de marcha: 880 kg. (900 kg el de 5 puertas)
Puede decirse que el 124 era un coche gastón, pero en aquella época era muy difícil conseguir un coche con unas prestaciones tan brillantes y con un consumo reducido. En carretera el consumo podiá superar los 9 l/100Km y en ciudad se situaba entre los 12 y 13 l.
Los muelles de la suspensión eran suaves y proporcionaban un confort, en marcha, muy agradable, pero en las curvas quizás resultan demasiado suaves, sin que los amortiguadores, ni las mismas barras estabilizadoras que el coche llevaba delante y detrás, fuesen capaces de quitar el balanceo del tren posterior, que proporcionaba al conductor una desagradable sensación de inestabilidad. Y no es que el coche fuese inestable, pero sí daba esa sensación en su parte de atrás.
La dirección era la clásica de tornillo sinfín y rodillo. Muy sencilla, pero muy precisa, aunque sin llegar a parecerse a una de cremallera. Las ruedas obedecían bien al movimiento del volante, no obstante habia cierto recorrido muerto antes de que empezara a influir sobre las ruedas directrices. En marcha era muy precisa y cómoda, pero a coche parado, resultaba algo dura, sobre todo en las maniobras de aparcamiento.
El sistema de frenos, de disco a las cuatro ruedas, era muy bueno, eficaz y progresivo sin que influyeran en la dirección ni en las frenadas
En resumen el coche como tal, no estaba nada mal y en la versión lujo, era un auténtico coche de lujo.
ESTABILIDAD
La estabilidad del SEAT 124 en general
era buena. En recta, se comporta muy bien, aunque por sus dimensiones era ligeramente
sensible al viento lateral.
En curvas, si no se tomaban a demasiada velocidad, el coche entraba normalmente con un efecto neutro, es decir, que ni subvirában ni sobreviraban (subvirar es la tendencia a seguir las ruedas directrices el efecto de la fuerza centrífuga, o lo que es igual, la línea recta y sobrevirar es la tendencia a meter el morro dentro de la curva, por desplazamiento del tren posterior hacia fuera, cualidad muy propia de los coches con motor y tracción traseros)
Sin embargo en curvas rapidas, sí que sobreviraba, más que nada por la debilidad de la suspensión trasera. Con unos buenos amortiguadores, y unos neumáticos radiales se evitaba, en buena parte el culeo que podia alarmar al conductor poco acostumbrado.
Con estas pequeñas modificaciones y dadas sus características, el 124 puedía llegar a ser, incluso, un coche muy propicio para una conducción deportiva.
El SEAT 124 era un coche veloz.
El fabricante indicaba una velocidad máxima de 147 Km. y en ocasiones favorables puedía
alcanzar los 150 Km./h. Esto era posible gracias al brío del motor y al relativamente
escaso peso del coche así como al desarrollo de las marchas tercera y cuarta, de mucho
rendimiento a alto régimen.
Sin embargo la velocidad de crucero se situaba sobre los 110 Km/h que se conseguá a unas 4000 rpm, que era un regimen desahogado y donde el motor no era excesivamente ruidoso.
VERSIONES
El SEAT 124 fue el primer modelo que a su vez se presentaba en dos versiones básicas: normal y lujo, esta última mejorada sobre la base de introducir detalles de acabado procedentes del hermano mayor el SEAT 1.430, que no es sino un 124 con más motor.
Ambas versiones, normal y lujo, son exteriormente idénticas, pero por dentro, en cambio, hay diferencias sensibles, ya que la versión lujo presenta un salpicadero con instrumental mucho más completo que incluye: cuentakilómetros, velocímetro, cuentarrevoluciones, temperatura del agua de refrigeración, presión de aceite, indicadores de intermitencia y alumbrado, indicadores ópticos de funcionamiento del starter (?) y del freno de estacionamiento, limpiaparabrisas con dos velocidades diferentes, etc
Además de estos detalles, en la versión lujo, se aprecia a simple vista el bonito piso de moqueta, asientos anatómicos individuales y regulables, tapizado especial, etc. Son detalles de lujo que, en esencia, no modifican las cualidades sustanciales de la conducción en una u otra versión. En ambas, el conductor va muy cómodamente situado, y tambien los pasajeros de delante y de atrás.
El SEAT 124-D se diferenciaba
del anterior modelo por una parrilla de color negro mate y cromados alternados, que le dan
un bonito aspecto. En su parte trasera los pilotos del 124-D, son ahora
dobles y de mucho mayores proporciones y sus intermitentes son más eficaces, al ser
más visibles, sobre todo de noche.
El
lo que al cuadro se refiere, el 124-D tenia un panel de instrumentos en
el que, aparte visibilidad, se conserva la línea rectangular típica del coche, con
velocímetro en díal alargado, termómetro y pilotos en luces grandes. El
limpiaparabrisas ahora se acciona por una palanca a la derecha y debajo del volante. Antes
se accionaba sobre una tecla en el tablero y al buscarla con la vista se distraía uno
momentáneamente de la carretera.
Los asientos
delanteros, ofrecian la gran ventaja de ser deslizantes y de respaldo abatible hasta
unirse con los de detrás. Ahora eran de paño en el centro y skay en los lados,
anatómicos; por lo tanto muy confortables. La calefacción ahora tenia dos velocidades
del motor del ventilador.
En lo referente al
grupo motriz y bastidor, no se registraban cambios.
El
124 D Especial 1430
El SEAT 124D 1600 se producía
en las factorías que SEAT tenia en Pamplona. Exteriormente seguía conservando la misma
carrocería, quizás lo único destacable fuese la de embellecedores, sobre todo
laterales, lo que contribuía a darle al modelo un cierto aspecto deportivo.
El interior tampoco
aportaba nada nuevo, un cuadro completo en lo que a instrumentos de control se refiere con
un bonito acabado en negro, aunque el diseño no fuese precisamente de lo más moderno,
tenía a su favor que los dos relojes centrales (velocímetro y cuentavueltas) eran de
grandes dimensiones y buena lectura.
En lo referente al
grupo propulsor se adopto el motor de doble árbol de levas en culata, con una cilindrada
de 1.592 c.c., cuya potencia ascendía a 90 CV (DIN) a 5.800 r.p,m. con una relación de
compresión era de 8,5 : 1 y se acompaña de un caja de cambios de 5
velocidades.
Como novedad, también
estaba la adopción del puente trasero de los 131, lo que trajo como consecuencia un
sistema mixto de frenos, es decir, disco en el tren delantero y tambor en el trasero.
Las
llantas eran de cinco pulgadas y media. con neumáticos de 155
El SEAT
124D 1800 apareció por el interés de Seat por la competición de rallyes,
así que se monto el motor más potente que nunca había fabricado Seat: el 1.756 cc doble
árbol en versión de alta compresión (9,8:1). Este motor, con sus 118 CV. DIN teóricos,
aplicado a coches que pesaban algo menos de 1000 Kg los convertía en los vehículos con
mejores prestaciones del mercado español y es que este modelo nació de cara a la
competición en Grupo 1.
Las llantas tenían una anchura de 5,5 pulgadas suficiente tanto para el
peso como para la potencia del coche.
El SEAT 124D 2000 a diferencia de lo que ocurría con el SEAT 124D
1800 no se podía encuadrar como coche de competición porque sencillamente no
estaba homologado como Gr. 1, pero si que era, en su momento, más que un coche rápido de
carretera. Un coche, pues, para el aficionado a las prestaciones brillantes y la
conducción deportiva, pero sin inquietudes de entrar en competiciones.
Se mejoraron la
dirección al adoptar la de cremallera del SEAT 131, el volante, que ahora era el del
Coupé Sport y sobre todo los neumáticos que eran de 175/70. También se cambiaron
los muelles de suspensión, más altos delante, y más cortos y duros atrás.
Con todo ello se
conseguía un coche muy apto para practicar la conducción deportiva y mucho más
equilibrado entre sus prestaciones puras y la capacidad de su bastidor para encajarla que
las versiones anteriores
Por otro lado, el coche estaba bien equipado en cuanto a elementos de
visibilidad y ayudas de conducción. Los cristales eran teñidos, había luneta térmica,
intermitentes de emergencia, la instrumentación era bastante completa (incluyendo
manómetro de aceite) y no producía reflejos molestos en el parabrisas, al ser éste
bastante vertical.
DEPORTIVIDAD
Al aventajar a sus rivales de características semejantes, tanto en reprise como en velocidad punta, el SEAT 124 participaba en numerosas carreras y rallies donde obtenía los primeros puestos con facilidad